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Arreglar dientes rotos

Arreglar dientes rotos



Quizá fue esa barrida que le dio la victoria a tu equipo o la menera en colmo rechinaste los dientes cuando estuviste a punto de estrellarte con el automóvil de enfrente. Finalmente, no importa qué lo ocasionó, el caso es que se te despostilló un diente y tienes que remediarlo. Sin embargo, ese pequeño pedacito de diente puede hacer que el valor de una sonrisa de un millón de dólares como la tuya se devalúe. Es por demás decirte que si esto te ha ocurrido hay que visitar al doctor para asegurarte que este percance no pasará a mayores. Pero si posteriormente te viene un dolor punzante, inflamación o sangrado debes acudir con un profesional de la salud dental de inmediato.

Este problema trae consigo algunas molestias. Como consecuencia de la pequeña rotura, la más común es el incómodo raspado de tu lengua cada vez que ésta se topa con el diente. Desearías ansiosamente que la superficie de tu diente fuera tan pareja como antes, ¿no? Si no puedes ver al dentista enseguida, te recomendamos lo siguiente para emparejar esos bordes ásperos:


Como Arreglar dientes rotos


Límese cuidadosamente. Con una lima de cartón de esas que tu novia usa para las uñas, puedes limar el borde irregular, comenta el doctor D. Brown, dentista de Pensilvania. Debes hacerlo con sumo cuidado para que no se te pase la mano, un par de buenos roces bastarán para emparejar el borde. De preferencia realiza esta labor frente al espejo para que veas lo que haces.


Un rápido remedio para salir del paso. Existen en el mercado productos que venden en las farmacias indicados especialmente en situaciones en las que se despostilla un diente o se te cae un empaste y no puedas acudir cuanto antes al dentista. Estos productos en cuestión de minutos nivela la parte rota del diente para que deje de hacerte daño. Además de actuar como aislante contra el frío y lo caliente, algo sumamente importante en vista que el nervio de un diente roto puede transmitir un dolor muy agudo al morder alimentos muy fríos o muy calientes.

Blanqueamiento de los dientes

Blanqueamiento de los dientes



Una mañana, mientras te rasuras ante el espejo, te fijas con detenimiento en tus dientes. En lugar de la blancura cegadora que alguna vez tuviste, te encuentras con que parecen las teclas de un piano viejo. Con el paso de los años la comida, el café y el cigarro han manchado el esmalte de tus dientes, oscureciéndolos poco a po­co hasta su penoso estado actual.

"La limpieza dental puede quitar las manchas superficiales", dice el Dr. Richard Price, instructor clínico dental de la Universidad de Boston, "pero los pigmentos que se han introducido en la dentina no pueden ser eliminados tan sólo con el cepillado regular".


La pasta dental blanqueadora tampoco puede solucionar el problema. La mayoría contienen limpiadores o pigmento blanco que no llegan a las manchas más profundas. Sólo hay un remedio: blanquear los dientes.


Tu dentista ofrece diferentes procedimientos de blanqueado. La mayoría consiste en cubrir los dientes con un poderoso gel a base de peróxido.


Sin embargo, lo primero que debes hacer es someterte a un minucioso examen dental. Si la decoloración de tus dientes se debe a la caries o a algún traumatismo (pelotazos o puñetazos, por ejemplo), lo más probable es que haya que repararlos primero. Si se han puesto grises por el uso de antibióticos (como la tetracilina), se re­quiere de atención especial, pues la man­cha está muy profunda dentro del diente. También tienes que considerar que las tapaduras y coronas deberán reemplazarse o blanquearse con otro método, pues no responderán al tratamiento estándar. Claro, a menos que quieras que tu sonrisa pa­rezca una marquesina teatral con algunos focos fundidos.


Distintos métodos para el blanqueamiento de los dientes


► Blanqueado en casa

Es el método más común. Por una módica cantidad, tu dentista te hará un contenedor a la medida, parecido al protector bucal que utilizan para los deportes de con­tacto. Estas charolas dentales están hechas de celofán espeso, dice el Dr. Van B. Hay-wood, profesor del Colegio Médico de Georgia. Se llenan con un gel pegajoso (es común que contenga alguna clase de peróxido) y debe usarse a diario, por lo general durante un par de horas. El compuesto se descompone y penetra en el esmalte dental, blanqueando el diente.


Es posible que el gel provoque sensibilidad al frío o al calor y una sensación de ardor en las encías que desaparecerá al suspender el uso del producto.


Después de tres semanas tus dientes deberán estar por lo menos cuatro tonos más claros, es decir, pasar de un color de un sobre de papel manila, al blanco de una hoja de papel. El efecto durará aproximadamente tres años, a menos que seas fumador.


► Blanqueador de farmacia

Si lo que quieres es evitar los elevados honorarios del dentista y te sientes tentado a utilizar un método barato, piénsalo dos veces. Tratar de blanquear unos dientes que no están sanos puede provocar dolor y lo único que conseguirás es perder el tiempo que necesitas para salvar tus "perlas". Lo peor de la mayoría de los tratamientos de farmacia o de venta por televisión, es que vienen con una charola de tamaño estándar, lo que puede provocar que el gel escurra y queme las encías.



► Blanqueado en consultorio

También conocido como blanqueado de poder, consiste en cubrir los dientes con un potente gel de peróxido y exponerlos al calor para generar oxígeno y acelerar el proceso. Esto puede ser doloroso, pues el gel caustico contiene entre 35 y 50 por ciento de peróxido de hidrógeno, contra 10 por ciento de los blanqueadores caseros. El blanqueador de poder es capaz de quemar los dedos si se toca directamente, por lo que tu dentista protegerá el resto de tu boca con gasa y goma antes de aplicar el gel a los dientes.


Para que el tratamiento funcione necesitas al menos tres visitas semanales de una hora, a un costo que suele ascender hasta el doble de un blanqueado casero. Sí haces cuentas verás que toma el mismo tiempo que este último procedimiento. "Por mucho menos dinero puedes blan­quear tus dientes en casa igual de bien que en el consultorio", dice Haywood.


En lugar de calentar el gel de peróxido de hidrógeno con una luz blanca convencional, tu dentista usa un láser de dióxido de carbono que proporciona un calor más intenso. Este láser (que se utiliza desde hace sólo 3 años) es muy caro, pero logrará blanquear más rápido que el método casero, y tus dientes quedarán más brillantes en una sesión de tan sólo 3 horas, dice el Dr. Irwín Smigel, presidente de la Asociación Americana de Estética Dental en Nueva York. Este es un proceso favorecido por estrellas de cine, a quienes no les importa pagar más si los resultados son rápidos y efectivos.

Pastas blanqueadoras de dientes

Pastas blanqueadoras de dientes


NO PODEMOS OLVIDARNOS DE UNO DE LOS PRODUCTOS MÁS ANUNCIADOS Y CONSUMIDOS DENTRO DE LA INDUS­TRIA DEL CUIDADO DENTAL. EL USO DE PASTAS DE DIENTES BLANQUEADORAS SE POPULARIZO A GRAN ESCALA A PRINCIPIOS DE LOS NOVENTA, PERO PERSISTEN CIERTAS DUDAS (GENERADAS POR RUMORES, EN SU MAYORÍA) CON RESPECTO A SU EFECTIVIDAD Y SEGURIDAD. ENTREVISTAMOS AL DR. ALFREDO ALCHESSI, CIRUJANO DENTISTA, QUIEN NOS ACLARO ALGUNAS DUDAS CON REFERENCIA A ESTOS PRODUCTOS.

¿ES CIERTO QUE USAR PASTAS BLANQUEADORAS DIARIAMENTE PUEDE CAUSAR DAÑO IRREVERSIBLE A MIS DIENTES?

"Esta es la primera de las falsas creencias", afirma Alchessi. "El proceso normal de uso para estas pastas suele consistir en utilizarlas diariamente por un par de semanas, y después alternarlas con la pasta de uso diario en medida de seis a uno" (es decir, usar la blanqueadora un día y la pasta regular durante los otros seis). El efecto de blanqueado profundo sucede en esas dos semanas de uso diario, y el uso limitado posterior sólo sirve para preservar el avance logrado durante esa primera etapa.


Sin embargo, Alchessi advierte sobre el uso diario prolongado: "Existen mu­chos factores que pueden dañar a tu dentadura, los cuales dependen de la química misma e individual en la saliva. Si tu dentadura tiene una tendencia natu­ral a ponerse amarilla, el uso excesivo de la pasta blanqueadora puede, en efecto, debilitar el esmalte y hacerte propenso a sufrir caries y otros problemas den­tales. Es esencial que consultes el uso de esta clase de pasta con tu dentista an­tes de iniciar el proceso", advierte Alchessi.


Resultados del uso de pastas blanqueadoras de dientes


¿POR QUE NO VEO RESULTADOS CLAROS CON LA PASTA BLANQUEADORA?

"Esta pregunta es similar a la que hace la persona que está a dieta, y que no se ve más esbelta ante el espejo", dice Alchessi. "El error es creer que vas a notar una diferencia muy gradual al revisar el avance diariamente. Un paciente que es diseñador gráfico encontró un método bastante original y efectivo: comparó el tono exacto de sus incisivos con una guía de color Pantone. Después de dos semanas de usar pasta dentífrica blanqueadora, volvió a compa­rar tonos, para descubrir que había logrado blanquear sus dientes en forma satisfactoria". Si no tienes una guía a la mano, intenta con cualquier otro mues­trario de colores (guías de pinturas y esmaltes, matices de maquillaje de tu esposa o las páginas de un periódico expuesto al sol). Sea como sea, no preten­das notar resultados viéndote diario en el espejo e imaginándote lo peor.


HE ESCUCHADO QUE HACER BUCHES CON PERÓXIDO REBAJADO EN AGUA TAMBIÉN FUNCIONA, ¿ES CIERTO?

"Hagas lo que hagas, no sigas esa clase de consejos por ningún motivo. Hacer caso a estos comentarios es el método más seguro de perder tu dentadura, y quizá de provocarte daños más serios en otras áreas del cuerpo", asevera Al­chessi, con gesto exasperado. "Un buen comparativo sería el siguiente: si un amigo te dijera que comer insecticida diariamente incrementa la inteligencia, ¿le harías caso? Si respondiste negativamente (y me sorprendería quien hiciera lo contrario), estarás de acuerdo que seguir consejos de este tipo, en especial cuando no tienen ninguna base científica, no sólo es peligroso, sino también estúpido", concluye.